Tenéis que echar
un vistazo a los otros prototipos del profesor Masatoshi Ishikawa, en
la Universidad de Tokio. Manos robóticas capaces de botar la pelota
a velocidades supersónicas, de hacer rotar una pajita como el más
virtuoso macarra y de realizar las más exóticas acrobacias. Todo
ello en el tiempo en el que tardamos en parpadear.